¿Cómo lavar el pelo correctamente? Los 4 mejores productos

cómo lavar el pelo correctamente

Igual que ahora tienes unas zapatillas específicas para hacer running, otras para jugar al pádel y hasta unas para salir a tomar algo, deberías tener claro que para lavarte el pelo correctamente tampoco vale cualquier champú.

Es curioso cómo el pelo tiene una relación bastante extraña con el concepto masculino de mantenimiento. Sabemos que el coche necesita revisiones de aceite o frenos, pero con el cabello, por alguna razón, asumimos que basta con una estrategia consistente en la no estrategia: mojarnos con agua la cabeza y aplicar el primer champú que vemos en la balda. 

Por eso, la clave para un buen lavado está en entender qué necesita realmente tu cabello y cómo dárselo. A partir de aquí, vamos a intentar que la ducha haga su trabajo sin convertirla en una revisión de taller.

¿Cómo lavar el pelo correctamente?

Por regla general, los hombres nos lavamos la cabeza con el mismo piloto automático con el que respondemos algunos emails de trabajo con un “Perfecto, gracias. Un saludo”. Y es que lo hacemos tantas veces que dejamos de preguntarnos si existe una mejor forma. Pero cuando hablamos del pelo, resulta que algunos detalles importan bastante más de lo que parece.

Entonces, ¿por qué merece la pena salir del piloto automático? Porque para quitar la grasa, el sudor, la suciedad y todo lo que se va acumulando durante el día, debemos encontrar el punto medio: ni salir de la ducha con la sensación de que el pelo sigue igual ni frotarte la cabeza como si estuvieras limpiando una sartén.

Mojar bien el cabello

Empieza siempre con el agua suficiente para que todo el cabello quede completamente mojado antes de aplicar el champú. ¿Por qué? Básicamente, porque de esta forma facilitarás que el producto se distribuya bien y, por ende, no necesitarás utilizar más cantidad de la necesaria.

Aplicar el champú

El core de todo lavado correcto. Y es que la cantidad de champú tiene que variar según la longitud y la densidad de tu cabello. Sin embargo, más producto nunca será sinónimo de más limpieza. Recuerda aplicarlo principalmente sobre el cuero cabelludo y deja que el lavado llegue al resto del cabello.

Masajear 

Masajea el cuero cabelludo con las yemas de los dedos, sin necesidad de frotar con una fuerza excesiva. Y es que una fricción más allá de la normativa puede irritar tu cuero cabelludo y, por lo tanto, acabar castigando tu pelo. La idea es que el champú trabaje bien y desprenda la grasa y la suciedad acumuladas sin necesidad de convertir la ducha en la batalla de Troya o una sesión de exfoliación.

Aclarar

Con el aclarado conviene que te tomes unos segundos de más. Primero, porque necesitas que se eliminen por completo los restos del champú. Segundo, porque de esta manera encararás el peinado posterior con mejor pie. Y, tercero, porque si has tenido un día largo (o promete serlo), tienes todo el derecho a quedarte debajo del agua fingiendo que el mundo puede esperar.

Segunda aplicación (cuando tenga sentido)

Es posible que una sola pasada de champú se quede corta porque tu cuero cabelludo acumule bastante grasa o suciedad. Si es así, una segunda aplicación te ayudará a que tu cabello salga realmente limpio. ¿Cómo saber si necesitas una segunda pasada o si te has obsesionado con dejarlo como si estuvieras borrando las pruebas de un crimen? Muy sencillo: si después del primer aclarado todavía notas el cabello graso o con restos de producto, puedes repetir el lavado. Si ya lo notas limpio y sin residuos, puedes dar la investigación por cerrada.

Secado 

Después del lavado, evita secarte el pelo frotándolo con demasiada fuerza. El pelo mojado es más vulnerable y no necesita que lo trates como si estuvieras intentando secar una alfombra. Lo ideal es dejarlo secar al aire o utilizar el secador a baja potencia, manteniéndolo a unos 10-15 cm del cabello para evitar un exceso de calor.

hombre obeso lavándose el pelo

¿Qué champú necesitas según tu tipo de pelo?

Si, como decíamos al inicio, no utilizas las mismas zapatillas para correr que para jugar al pádel, tampoco necesitas el mismo champú para todos los tipos de cabello. Porque el pelo tiene la mala costumbre de cambiar de condiciones sin avisar. Un día todo va perfecto y al siguiente parece que la ducha ha sido el escenario de un motín. Ahí es donde empieza a tener sentido saber qué champú tienes delante. 

En HEY JOE llevamos años entendiendo que cada cabello tiene sus propias reglas. Por eso, tenemos una respuesta para algunas de las situaciones más habituales del cabello masculino.

13,90  (IVA Incluido)
Añadir al carrito
NEW
13,90  (IVA Incluido)
Añadir al carrito
13,90  (IVA Incluido)
Añadir al carrito
24,90  (IVA Incluido)
Añadir al carrito

DAILY HAIR SHAMPOO, para el que se lava el pelo a menudo

Hay gente que considera ducharse una actividad de mantenimiento y otra que sale del gimnasio y vuelve a ducharse porque la primera ducha ya pertenece a otra vida. Para quienes necesitan lavarse el cabello con frecuencia, Daily Hair Shampoo está formulado para limpiar delicadamente respetando sus niveles naturales y mantenerlo limpio e hidratado.

PURIFY HAIR SHAMPOO, para cuando la caspa decide participar en la conversación

Hay pequeños detalles del look que nadie ha pedido y la caspa tiene una especial habilidad para presentarse sin invitación. Purify Hair Shampoo contiene Piroctone Olamine, un principio activo reconocido contra la propia caspa, y está formulado para ayudar a reducir la descamación y el picor.

SILVER HAIR SHAMPOO, para mantener las canas como quieres que se vean

El cabello blanco, grisáceo o decolorado tiene sus propias exigencias, especialmente cuando aparecen esos tonos amarillos que pueden alterar el color. Silver Hair Shampoo utiliza pigmentos de alta calidad que ayudan a eliminarlos y a recuperar el aspecto del cabello.

POWER HAIR SHAMPOO, para cuando la caída empieza a ser un tema

Hay preocupaciones capilares que uno puede dejar para mañana, pero la caída del pelo suele tener bastante menos sentido del humor. Si ha llegado ese momento en el que empiezas a fijarte más en el desagüe de la ducha o en si esa entrada siempre había estado ahí, POWER HAIR SHAMPOO está pensado precisamente para cabellos frágiles y con problemas de caída.

hombre lavándose el pelo

Conclusiones sobre por qué es importante lavarse bien el pelo 

Porque lavarse bien el pelo no consiste únicamente en que huela bien y parezca limpio al salir de la ducha. También estás eliminando grasa, sudor, suciedad y restos de producto que se van acumulando, y eso hace que el cabello quede más ligero y preparado para lo que venga después. Si además utilizas productos de peinado con frecuencia, todavía tiene más sentido prestar atención al lavado. Lavarse bien el pelo es la parte menos fotogénica del grooming, pero también una de las que más trabajo hace por ti.